Diseño Web y UX
Diseño Web y UX
¿Qué pasa si mejorar tu forma de comer se siente como un juego?
Esa pregunta moldeó silenciosamente a NutriGuide desde el principio.
La idea era ayudar a las personas a comprender sus opciones lo suficientemente bien como para que la vida saludable se sintiera menos como una tarea y más como un patrón que las personas pudieran mantener.
Este proyecto fue tanto un proyecto de diseño como de asociación, una colaboración privada entre partes interesadas, líderes de productos e ingenieros, todos interesados en hacer que la nutrición se sienta accesible.
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2024
NutriGuide es una plataforma de nutrición personalizada que ayuda a los usuarios a elegir sus opciones de alimentación sin abrumarlos con reglas rígidas. Combina las preferencias, objetivos y una guía sencilla en un espacio que no resulta clínico ni confuso.
La audiencia era amplia: personas curiosas por comer mejor pero no interesadas en dietas de moda o seguimientos complicados: solo claridad y apoyo con los que pudieran vivir.
El producto nació con una intención clara y una limitación práctica: tenía que ser útil. every day, not just when motivation was high.
Empezamos preguntando algo sencillo: ¿qué es lo que más les cuesta a las personas cuando piensan en una alimentación saludable? Las respuestas rara vez se referían a la comida. Se referían a incertidumbre, tiempo, y confianza. Esa idea se convirtió en una brújula para las decisiones de diseño.
Las partes interesadas tenían un sólido conocimiento del dominio, y el equipo de ingeniería sabía qué se podía hacer. Mi función era conectar eso con la experiencia de las personas: comprender cómo se comporta alguien al abrir una aplicación a las 8 de la mañana o después de un largo día.
El trabajo se centró en reducir la carga cognitiva.
Los menús, las ideas de comidas, las preferencias, los horarios y los hábitos se organizaron para que los usuarios no tuvieran que pensar demasiado en cómo empezar o qué elegir, solo lo suficiente para sentirse en control.
Probamos las funciones con pequeñas muestras de usuarios, recopilamos comentarios y las ajustamos. Las páginas se estructuraron con intención, no con decoración. Las opciones se simplificaron sin restarle significado. Y cada pantalla se trató como un paso hacia la claridad, no como un formulario más que rellenar.
El diseño y la ingeniería trabajaron en ciclos, dando forma a la interfaz para que coincidiera con el uso real, no con un ideal teórico.
La plataforma lanzada se convirtió en un compañero silencioso para los usuarios que intentan tomar decisiones más saludables.
Con el tiempo, el seguimiento mostró que las personas regresaban regularmente, no porque se les recordara, sino porque lo usaban en los momentos en que realmente estaban frente a las decisiones alimentarias. La retención fue significativa: las personas que lo probaron regresaron, a menudo explorando funciones que no esperaban usar.
La interacción creció de forma constante en las semanas posteriores al lanzamiento, y los comentarios destacaron que los usuarios apreciaron su sencillez. Se observaron mejoras apreciables en el uso diario en comparación con la primera versión, y las consultas de soporte disminuyeron a medida que los usuarios comenzaron a comprender los flujos de trabajo sin necesidad de ayuda.
NutriGuide no transformó la alimentación de la noche a la mañana.
Ayudó a la gente a tener un acercamiento a la comida con más confianza y hacerlo con menos fricción.
Las herramientas que ayudan con los hábitos personales no deberían sentirse como una lista de verificación que las personas deben cumplir.
Deberían sentirse como un socio silencioso, presente cuando se les necesita y desvaneciéndose en el fondo cuando no.
Este proyecto me recordó que el diseño se trata menos de agregar características y más de comprender cuándo las personas prestan su atención. Si respetas ese momento, la interfaz se convierte en un soporte, no en una barrera.