Bohemia Bay Studio

¿Qué pasa cuando una marca crece, pero su sitio web se queda atrás?

Esa era la tensión silenciosa detrás de Bohemia Bay Studio.
El negocio iba bien. El trabajo era sólido.
Sin embargo, el sitio web ya no contaba la misma historia.

El objetivo no era empezar de nuevo.
Era realinear.

Servicios:

• Diseño de experiencia
• Rediseño visual
• Desarrollo web
• Mejoras de rendimiento y SEO

Industria:

• Servicios creativos
• Fotografía

El equipo:

• Fundador
• Representantes de Negocio
• Diseño y desarrollo (yo)

Año:

2019

Qué es Bohemia Bay Studio

Bohemia Bay Studio es un estudio de fotografía que trabaja con clientes que valoran la estética, el detalle y la artesanía.
Su público no busca la opción más barata, busca calidad, sabor y confianza.

El estudio ya tenía presencia en línea, pero reflejaba una etapa anterior del negocio y no coincidía totalmente con el nivel de trabajo que se producía.

Descripción del proyecto

La fundadora se acercó con una clara preocupación:
El sitio web existía, pero no funcionaba como debería.

Problemas de rendimiento lo estaban frenando. La visibilidad de búsqueda era limitada.
Y visualmente, el sitio aún no reflejaba el tipo de clientes que el estudio quería atraer.

El desafío no fue reinventar la marca.
Era para ayudar a que el sitio web estuviera en el mismo lugar que la fotografía.

Alcance

The first step was understanding who the site was really for.

No se trataba de llegar a más personas, sino de llegar a las correctas Clientes con ojo creativo, aprecio por la fotografía y presupuesto para invertir en ella.

El diseño evolucionó hacia una dirección más sobria y elegante. Más espacio. Menos distracciones. Una disposición que dejaba que las imágenes respiraran y guiaran la experiencia.

Al mismo tiempo, la base técnica del sitio de WordPress fue rehecha. El rendimiento y el SEO fueron mejorados para que el sitio pudiera cargarse más rápido, tener una mejor clasificación y respaldar el negocio en lugar de ralentizarlo.

Resultado

El sitio actualizado se siente más tranquilo, más claro y más seguro.

Tras el lanzamiento, la velocidad de carga de la página mejoró y la visibilidad en las búsquedas aumentó, lo que ayudó al estudio a llegar a un público más relevante. Los visitantes dedicaron más tiempo a ver galerías y navegar por el sitio, interactuando con la obra en lugar de enfrentarse a la interfaz.

Lo más importante es que cambió la naturaleza de las consultas entrantes.
Menos solicitudes basadas en precios. Más conversaciones con clientes que ya comprendían el valor del trabajo antes de contactar.

El sitio web dejó de intentar hablar en voz alta
para empezar a hablar con precisión.

Lo que este proyecto reforzó

La fotografía no necesita explicación, necesita espacio.

Este proyecto fue un recordatorio de que el buen diseño a menudo implica tomar distancia y dejar que el trabajo tome las riendas. Cuando la experiencia se percibe intencional y contenida, atrae a personas que ya están alineadas.

Y esa alineación lo cambia todo.